CRITICAS

Antonia Dávalos, la realidad y la búsqueda de su complejidad

Antonia Dávalos es una creadora que se interesa por las posibilidades de la realidad, para experimentar en sus diferentes aspectos.
La artista murciana, afincada en la comunidad de Madrid, es una amante de la realidad, porque sabe que ésta es diversa, apasionante, compleja, y, a la vez, sencilla, dado que todo lo que existe tiene distintas facetas y está conformado por el paso del tiempo y las vivencias que han girado en torno a ello.
Su obra escultórica forma parte de un proceso que busca representar figuras, objetos, estados de ánimo, el ser humano, elementos de la naturaleza, la realidad en sus distintas facetas, diferentes estados emocionales, la complejidad de las personas, pero, también, exhibir su gran poder de dominación de los diferentes procedimientos, técnicas, herramientas y utensilios para trabajarla.
En este contexto destacan sus esculturas semipreciosas, elaboradas, entre otras, en ágata, ónice, lapislázuli…
Precisamente en la actualidad está trabajando en la obra titulada ‘la gran ola’ elaborada en lapislázuli, con un peso de 2, 5 toneladas.
Es un trabajo que precisa tiempo, que le interesa por el reto técnico y de concepto que supone realizar una ola gigante, y transformarla en puro agua en movimiento. Incide en la piedra para sacar del lapislázuli su color azul en todas sus facetas, permitiéndose admirarla en secreto por su potencial energético.
Antonia habla a través de las formas, volúmenes, esencias… La creadora destaca las posibilidades expresivas, pero también le interesa la parte simbólica y sus distintos significados.
Su obra escultórica presenta un gran dominio de la técnica, los materiales y herramientas que emplea porque la artista considera que son básicos para trabajar en la disciplina del volumen.
Le gusta tocar los materiales, admirar las curvas, el volumen, los espacios, el vacío. Es una búsqueda de sus posibilidades. De esta forma se siente feliz, porque la realidad de lo que crea se ha materializado.
Abraza la escultura, incluso la contempla desde distintos ámbitos para adentrarse en su esencia a través de sentir lo que ha expresado.
Sabe que es parte de una realidad que es compleja pero que a la artista le interesa porque no hay nada unilateral. La riqueza de la biodiversidad, de la existencia, de la propia escultura le invade e invita al espectador a ser testigo de ella.

Es como aceptar estar en armonía con las posibilidades que la propia realidad se empeña en mostrarnos. Por ello se cuestiona en un espacio temporal determinado las distintas orientaciones de la misma como es el caso de la mujer-pájaro.
Se entretiene para que una y otra vez represente un rol determinado en un espacio temporal sugerido, hasta que es consciente que ha alcanzado el nirvana del conocimiento de su representación.
Parece sencillo, pero es tremendamente complejo. No solo es cuestión de técnica, sino también de concepto y de desarrollar los casos en función de lo que son, pero, a la vez, estando abierta a otras posibilidades de concepto.
Esta facilidad por cambiar, descansa en su determinación en ir definiendo el concepto, tanto si éste es figurativo, alegórico, simbólico, realista, como si es abierto y expansivo, todo ello en función de sus posibilidades de expresión.
Plantea, una y otra vez, la sugerencia de indagar en la vida, en sus profundidades, porque forma parte de su ADN tanto en su faceta de deportista, lanzadora de peso, maratoniana, practicante de parapente, atleta que ha tocado el cielo para instalarse en la tierra, como de pianista y también en la de artista plástica. Y ello es así porque su existencia se basa en ir experimentando en cada instante para enriquecerse del conocimiento de lo conseguido.
Los retos le han gustado desde siempre porque forman parte de la propia esencia de su visión de la vida.
Es una artista que siente un gran poder de atracción por las distintas piedras semipreciosas porque son especiales, sugerentes y tienen un desarrollo plástico difícil y complejo pero elegante y bello, haciendo de lo difícil un auténtico reto de realización.
Es una mujer que le gustan los retos y que lo solventa abordándolos sin más, para conocerlos. Porque cuando los conoce los ama, los siente y se los hace suyos. Es como hilvanar un poema, buscando la síntesis para organizarse en torno a él.
Su obra pictórica y de dibujo posee influencias de su escultura. De hecho sus obras pictóricas, para esta licenciada en bellas artes, son partes de una misma dinámica expositiva en la que prefiere remarcar aspectos clave como el volumen, las distintas texturas, los colores, las formas, en definitiva sus posibilidades expresivas.
Acostumbra a centrar la composición, emplazando el objeto u objetos, los elementos, cafeteras, plantas, flores, etc. en el medio de la obra porque quiere remarcar la sensación de realismo que tiene de forma intrínseca.

Mientras que sus grabados son más detallistas, poseen una elaboración concentrada en expresar estadios de ánimo, aspectos temáticos vistos desde distintos ángulos, para situar al espectador en un mundo complejo, en ocasión expresivo y sugerente, en otras figurativo, en las más detallista, expansivo, esencialmente conformando una clara apuesta por la realidad trabajada, alejándose de lo literario, pero, estableciendo conexiones con las ideas que lo conforman.

Joan Lluís Montané
-De la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA)-.

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